Conocer nuestro entorno y entender cuáles son los grandes cambios que surgen a nuestro alrededor se
ha tornado una tarea obligada para todo aquel que quiera estar al día con las exigencias del mundo de hoy:
Internet y otras tecnologías de información son la llave para esta tarea. Nuestras empresas y gobiernos
empiezan a tomar una ligera conciencia al respecto, pero el campo mas importante que no se debe descuidar es la
educación.
Se le llama
brecha digital y se refiere a la diferencia que existe entre aquellos grupos sociales que
tienen acceso a las tecnologías de la información y los que no. Es decir, aquellos que están
conectados al mundo a través de Internet y están familiarizados, en cierta medida, con las tecnologías
informáticas, y aquellos que por su situación socioeconómica no tienen acceso a estos medios y herramientas.
El simple hecho de acceder a Internet y otros medios va más allá de los términos como cables, conexiones,
antenas, celulares y banda ancha, por mencionar algunos. El acceso a la información marca una gran diferencia en potencialidades:
el alcance político y social de estar o no informado es de considerarse. En algunos ámbitos como los negocios, también
es fácil observar como esta diferencia resulta en una enorme ventaja competitiva para las empresas. Pero enfoquémonos a
la educación, que deber ser uno de los temas más trascendentales en nuestra sociedad. Supongamos a dos jóvenes de la misma
edad, con las mismas capacidades intelectuales y físicas. El primero acude a una escuela de su ciudad, cuenta con un aula de cómputo,
un aula de medios, red inalámbrica por toda la escuela y además una computadora de escritorio en su casa con conexión a Internet; el segundo, aunque no muy lejos de ahí, apenas cuenta con la infraestructura necesaria para llevar sus clases dignamente, no está familiarizado con los ambientes informáticos y sus maestros no están capacitados, tampoco, en el uso de tecnologías. ¿Será necesario sentarnos a esperar ver su futuro, para observar las diferencias que existirán entre ellos? No lo creo, es fácil deducirlo.
El tema de la distinción entre quienes si acceden a la información y quienes no, es de verdad preocupante. Polariza las clases en una especie de nuevo diferenciador que, exagerando un poco, puede parecerse al racismo, pero a un racismo intelectual y además, minimiza los valiosos potenciales de los jóvenes que por su situación se mantienen ajenos a estas herramientas.
En nuestro país hay algunos esfuerzos por reducir la brecha digital entre nuestra misma población y con respecto al resto del mundo. El programa Enciclomedia, implementado por el gobierno federal, que permite, a través de una pantalla, interactuar con los contenidos necesarios para el aprendizaje, es uno de ellos; el otro: eMéxico: Un sistema de telecomunicaciones satelitales que permite a las zonas rurales acercarse a algunos servicios de los que actualmente están alejados como cursos de capacitación, y consultas médicas a distancia a través de Internet. En el mundo, la ONU ha lanzado un programa para dotar de computadoras a los niños en países subdesarrollados. Ha logrado producir una computadora portátil (laptop) de prestaciones bastante dignas por el precio de cien dólares americanos para volverlas accesibles a los gobiernos y éstos a su vez las distribuyan entre su población infantil. La idea es que cada vez más niños de escasos recursos tengan a su alcance las herramientas mínimas que les ayuden a estar al tanto de su entorno y no sean el producto del rezago económico de su región o población. En función de esto, el estudiante amplia sus posibilidades de desarrollo y superación, se mantiene comunicado y sus esferas de contacto pueden crecer más allá de su pueblo, ciudad o su colonia; en pocas palabras, lo incluye en el mundo de hoy, actual, cambiante, propositivo, acelerado y competitivo.
Estas propuestas mencionadas representan ideas muy buenas para alcanzar un nivel óptimo y competente en los jóvenes de nuestro país y del mundo para que no se encuentren ante la infranqueable brecha digital que les impide dar el paso hacia la competitividad y hacia la posibilidad de alcanzar vidas más dignas. Sin embargo, estos esfuerzos no son suficientes. Se requiere de una planeación y un actuar constante y voluntarioso de las organizaciones, las empresas, las instituciones educativas y los gobiernos, pues mientras el mundo desarrollado avanza a estrepitosa velocidad, las iniciativas de este tipo parecen contar con un motor de poco caballaje.
Antes de tratar de encontrar respuestas que nos conduzcan a solucionar los problemas sociales que nos afectan, partamos de nosotros mismos y hagámonos una pregunta personal ¿De qué lado de la brecha estoy? Si somos de los afortunados que contamos con acceso a Internet en el hogar o el trabajo, tenemos una televisión en casa y nos preocupa que se nos descargue el celular a media jornada, observemos nuestros hábitos y valoremos si realmente, ya que estamos de
este lado de la brecha, aprovechamos todas sus posibilidades y utilizamos Internet para algo más que chatear y enviar chistes por correo, si los canales de televisión que sintonizamos realmente aportan algo de provecho a nuestra vida o si las llamadas de celular que recibo son verdaderamente útiles. Las posibilidades de las herramientas tecnológicas que tenemos a nuestro alcance son enormes, y tal vez, estamos tan acostumbrados a ellas que no apreciamos sus bondades. Así que, primero empecemos por nuestro entorno inmediato, exploremos más allá de nuestra rutina y descubramos las nuevas posibilidades que nos ofrecen las tecnologías de la información y la comunicación. Una vez hecho esto, quedará abierta la puerta para las propuestas encaminadas para transformar nuestro entorno planetario, perseguir los ideales de equidad que se encuentran tan diluidos entre el bullicio de la globalización y ofrecer a los distanciados nuevas oportunidades de desarrollo a través de una fórmula que ni es tan mágica ni tan secreta: una educación de mayor calidad.
Mtro. Miguel Ángel Tovar
Licenciado en Informática con Maestría en Ciencias de la Computación. Responsable del Soporte de Plataformas Tecnológicas para el Sistema de Gestión del Conocimiento de la Multiversidad Mundo Real Edgar Morin.
www.multiversidadreal.org