
Presentó su conferencia magistral: “Cómo comprender lo que pasa para cambiar nuestro destino”
CIUDAD DE MÉXICO.- Evento cúspide de la “Muestra Iberoamericana de Televisión y Video Educativo Científico y Cultural”, se efectuó la conferencia magistral del filósofo
francés Edgar Morin. El maestro exponente del pensamiento complejo presentó su ponencia: “Cómo comprender lo que pasa para cambiar nuestro destino”, en la que explicó las relaciones del ser humano con el conocimiento y la información, así como las necesidades y retos que enfrentamos ante la modernidad. Efectuada en un repleto Teatro de las Artes del CENART, los planteamientos del maestro se transmitieron en vivo por Canal 22, Aprende TV, Edusat y la red de television educativa. Al terminar sus planteamientos Norberto Tapia, organizador del ciclo, comparó al pensador con los sabios de la Antigua Grecia, y le entregó un reconocimiento que se acompañó de una larga ovación por parte de los espectadores.
Morin inició manifestando la diferencia entre la sociedades de información y del conocimiento: ”La información es variada, múltiple, como una lluvia que se pierde y
se olvida. La información no es nada sin un poco de articulación llamada conocimiento; Éste es el que da sentido al conjunto de informaciones”, comentó. Igualmente explicó que en la modernidad los conocimientos, políticos, económicos, políticos,etc. necesitan ser comprendidos en su interrelación. En este punto, citando
a Heidegger y Ortega y Gasset, dijo que la sabiduría se pierde, pues ésta es la manera de integrar el conocimiento en la vida, y la incapacidad de encontrar sus conexiones, aún ante su variedad, crea una dispersión que nos enceguece ante los problemas globales creando ignorancia.
Añadió además que la veracidad del cúmulo de conocimientos crea una paradoja, pues la verdad no es sólo el control del error. Éstos son los que determinan la complicación de lo real y determina los errores cognitivos, prácticos, éticos y políticos. Lo que sucede es complicado por ser una mezcla de muchos factores, que termina por dejar a la verdad invisible ante el presente. Como ejemplos mencionó al descubrimiento de Enrico Fermi de la estructura del átomo en la década de los30, el cual pasó desapercibido y solo importó a las especialistas, siendo que fue el principio de la energía nuclear, las bombas de Hiroshima y Nagazaki junto con el peligro que enfrentamos actualmente. Igualmente nombró a la teoría de la nformación de Shannon, origen de las computadoras y la definición de la estructura hereditaria genética, que años después permite a la genética y la biología molecular la clonación y modificación del ADN.
Desde esta perspectiva comentó que son tantas las cosas importantes en la actualidad que la información que se presenta se vuelve superficial. Recordó el planteamiento de Hegel sobre el viejo topo, que cava tantos agujeros, como la variedad de ideas de hoy, que la tierra, en este caso la realidad, cae sobre ellas por su peso. En este aspecto argumentó la caída de la idea del progreso histórico, en que el mañana será mejor, pues está la gran incertidumbre sobre lo que vendrá al día siguiente.
Sobre los orígenes de esta situación nombró al reduccionismo y al maniqueísmo. El primero se refiere a ver sólo un rasgo de las situaciones; Cinéfilo, el maestro citó la película “El padrino”, en que el protagonista es un criminal y a la vez un hombre de familia, así las cosas están envueltas por muchos factores. En cuanto al segundo explicó la vaguedad del bien y mal absoluto, generados por los procesos de la ambigüedad y la ambivalencia. Es entonces cuando se debe tener sensibilidad para no caer ante los rasgos contradictories y la diversidad, y el mismo acontecimiento elimine esa ambigüedad. Según dijo, la ambivalencia es un proceso de dos caras; como ejemplo está la noción del desarrollo, basada en ganar y prosperidad, pero con ella se pierden también muchas dignidades, por ejemplo la de los campesinos desplazados a las grandes urbes. Entonces se debe concebir el entendimiento. A su vez explicaría que es necesario tomar la relación de una persona como sujeto, cuyo principio es el egocentrismo. Gracias a éste es que estamos en el centro de nuestro mundo y decimos yo, lo cual es vital, pero por otra parte está el caso de los neo natos, los cuales tienen necesidades y no manejan un yo sino un nosotros, como parte de una comunidad. Tenemos estos dos principios, egoístas y altruistas, ambivalencia humana origen de las peores probabilidades.