
Los avatares, los miedos y las amenazas de tormentas, descalabros y temores naturales han quedado atrás. Multiversidad Mundo Real Édgar Morin abrió sus puertas, y con ello se abre una nueva página en la historia de la educación mundial.
El modelo educativo de este proyecto es producto de un sueño al que, en el transcurrir del tiempo, se le han ido tendiendo puentes con la realidad; y hoy, se han cruzado.
Son los navegantes pioneros, los atrevidos, los osados, los jóvenes emprendedores. Los soñadores que se han atrevido a creer en lo que parecía un sueño, que tienen una gran fe en ellos mismos y en el equipo multidisciplinario y multicultural que conforma la Multiversidad.
Multiversidad no entra en funcionamiento desvinculada de toda la trama interinstitucional que nuestra sociedad dispone para la socialización de sus miembros, simplemente irrumpe creativamente a la experiencia cambiante de las generaciones, diversificada en los encuentros y desencuentros; complementa y deshace los conflictivos, tanto por las emergencias sociales, como en las innovaciones.
Implica una interacción de colaboración congruente con las demás instituciones y con las prácticas civiles del conjunto humano que la acoge.
Es co-generadora; se hace CON las sociedades y CON la naturaleza, no existe en su materia ni en su sentido sin esta doble vinculación comprometida y altamente activada.
Está comprometida a dar sus mejores frutos sobre la base de un acuerdo esférico y recursivo en un foro interactivo de democracia cognoscitiva de sociedades participantes e incluyentes y el entorno natural de la vida en nuestro planeta, formando una unidad solidaria.
No se establece en ideas fijas, definiciones consumadas y perfecciones que le son ajenas; tampoco en edificios y rutinas, en espacios departamentales, en divisiones tradicionales, en incomunicación interna y en el aislamiento temático de islotes poco plausibles; no se ancla en cualquiera de sus partes perdiendo el panorama o negándose a ver el horizonte, propone y promueve desarrollar las especialidades, habilidades y competencias de grupos autosuficientes en su parcela; el surco no le impide la visión del territorio.
Multiversidad abrió la puerta de un universo de grandes posibilidades emprendedoras, optó por activar la fuerza que mueve hacia delante; hacia lo que se sabe, lo que se puede, lo que se siente.
Vaya este espacio para congratularme y expresar mis parabienes a la ciudadanía planetaria de este nuevo brillo en nuestro universo de esperanza.
Mi felicitación a todo el equipo que lo ha hecho posible, liderados por el ingeniero Reynaga, guiados por el profesor Enríquez e iluminados por Édgar Morín; de las luciérnagas, la más luminosa.
A unos días de haber iniciado el viaje de navegación, traigo para compartir en breves ideas, de los estudiantes, navegantes pioneros sus palabras, sus esperanzas.
Ellos, después de una intensa, emocionante y emocional semana; conversando como amigos me dicen: “Todo es muy emocionante, lo que más me gusta es que puedes ser libre pensador”.
“No hay indefiniciones, existe un respeto absoluto a cada uno, a su ser y su hacer”.
“Es una ‘mega' experiencia, es un orgullo ser parte de este novedoso e innovador sistema educativo”.
“No cualquiera es un atrevido irreverente que haya logrado ver el gran potencial”
“Tengo fe en nosotros y en la misión de la Multiversidad”.
“Somos un equipo multidisciplinario de personas jóvenes enfocados al respeto a la diversidad. Somos la generación privilegiada del mundo”.
“Somos afortunados. Es un gran impulso, una invitación a hacer algo por el mundo”
“Principal gran diferencia….todo, la manera de explicar, el trato al alumno, las instalaciones…todo”.
“Es una propuesta nueva, me causa mucha emoción formar una familia durante cuatro años y más allá, al mismo tiempo que me provoca ansiedad”.
“Es un modelo innovador que es una respuesta a las demandas del futuro que tenemos los jóvenes y estoy ansioso por trabajar a fondo la propuesta académica de la Multiversidad”.
El movimiento de estas constelaciones de factores, energías, iniciativas, enlaces y reorganizaciones forma el nuevo espacio abierto de la interacción universitaria, Multiversidad como opción del siglo XXI, de las posibilidades de la humanidad, de la vida y de su bella y tormentosa casa de agua y oxígeno; en palabras de Morin: De nuestra Tierra Patria.
Enhorabuena navegantes y docentes pioneros.
Nos vemos cuando nos veamos ¡EHUI!
Amalia Ortiz Aub es maestra, psicóloga y Mediadora. Especialista en Derecho y Psicología familiar.
columnistasciudadanos@elimparcial.com y
amorau@gmail.com